miércoles, 30 de mayo de 2018

LA INTOLERANCIA EN EL ASPECTO LABORAL



Según el diccionario:
Actitud de la persona que no respeta las opiniones, ideas o actitudes de los demás si no coinciden con las propias.
"intolerancia religiosa y racial; trivializan el problema, le restan importancia, lo racionalizan y lo justifican como pueden, porque temen el rechazo y la intolerancia de los familiares"




Bueno, ahora veremos esta situación bajo el aspecto laboral, actualmente para los trabajadores y jefaturas, la paciencia es fundamental en cualquier trabajo que se desempeñen, por tanto el dominar  el estrés y asimilar las situaciones difíciles  que se les puedan presentar los llevan a ser más productivos.

La tolerancia en el trabajo indudablemente genera beneficios como tener mejor concentración en las actividades de trabajo al no invertir tiempo en detalles que restan calidad o distraen inclusive con pérdidas de tiempo en los proyectos o actividades a realizar.
Por ello si los trabajadores en general, personal y jefaturas no llegan a manejar niveles de tolerancia óptimos, seguramente sufrirán de ansiedad e inseguridad, y en el peor de los escenarios pueden sentir incapacidad para tomar decisiones  por el temor a las reacciones ya sean de sus compañeros o sus jefaturas.
Cuando la intolerancia se convierte  común en el trabajo, se debe entender que tenemos la obligación de tomar las medidas necesarias para corregirla de forma y manera inmediata. Analizando en primer lugar en que momento la relación ya sea con sus compañeros o su jefatura se volvió intolerante y entendiendo cuales fueron las causas y conductas que causaron estas situaciones, fijando las pautas inmediatas para su corrección.
Es necesario una correcta evaluación del personal de acuerdo a la función que desarrollaran  para determinar si su perfil es el adecuado para el cumplimiento apropiado como adecuado de determinada posición.
Es importante mantener un dialogo constante para evitar estas situaciones que perjudican a la empresa, con las respectivas jefaturas, para recordarles que la tolerancia con personal a su cargo es muy importante no solo para él y trabajadores, sino para la empresa en general.

Por eso la importancia de una cultura organizacional apropiada, que permita el desarrollo de los trabajadores como de la empresa en cuestión.
M.B.A. Dante Arboccó Quesada

Asesor Empresarial
darbocco@yahoo.com

viernes, 14 de octubre de 2016

Vidas paralelas: Cómo utilizar el planning y el marketing en nuestra vida diaria

MELISSA ARBOCCO
Especialista en Marketing con 10 años de experiencia en áreas comerciales. MBA Centrum. Master en Liderazgo por EADA Business School.  Jefe de Marketing de Toulouse Lautrec- Producto de educación continua.


Como para iniciar la semana, tuve esta divertida reflexión.
Estamos sumergidos en un día a día extenuante; entre el tráfico, la oficina y su rutina excitante, que nos seduce sin preámbulos; con metas altas y claras. Metas que no tienen piedad, a las que no les importa ningún tipo de rollo ni de excusa, siempre están en crecida. La oficina en general, y su dinámica laboral que con sumas y restas nos mueve entre reuniones, status, directorios. Sin darnos cuenta el día dejó de estar iluminado, y estamos de retorno a casa…Para los que ya tenemos críos, señores acá recién empieza la chamba. Llegar a tu casa, una casa en la que quieres hacer todo lo que no has hecho en el día; compartir con tu familia, ordenar ese cuarto que tiene cosas donde no deberían estar…en pleno proceso te acuerdas de que tenías que ir a recoger esto o aquello, o que hubiera sido ideal llevar a los perros a que los bañen (tus ex hijos amados, hoy simplemente “los perros”- qué perra vida, ¿no?) …. Y bueno, acostando a los críos, escabulléndote como Rambo por el pasillo para no hacer bulla, te das cuenta de que tu vida, ya no es tan tuya;ahora eres el resumen perfecto de: la trabajadora afanosa + la mamá estresada.
Ok, ok, ok… estamos jodidos. ¿En qué momento pasó esto? Entonces me pregunto, cómo es que esta señora marketera, que se la pasa disfrutando del planning, diseñando con tanto gusto gantts para tener todo o casi todo bajo control, buscando lograr y superar los KPI´s de la chamba, -Si, yo- hago todo esto para entregar resultados al negocio, más no para generar los resultados que necesito en mi vida.
No puedo generalizar y decir que esto le pasa a más de uno, pero no creo ser la única que comete el mismo error… y es que veo que nos la pasamos desperdiciando el talento y la experiencia ganada en el ámbito laboral al no aplicarla en nuestras vidas personales. ¿Por qué tenemos una división tan marcada, como si fueran dos ámbitos que no valen la pena mezclar? Finalmente sobrevivimos en ese espacio laboral casi 42% de nuestro día (el resto de tiempo fluye entre la maratón mañanera, el tráfico de ida y vuelta, la noche multitasking al llegar a casa y el tiempo de sueño y descanso)
Soy consciente de que la vida es más compleja, más dinámica; por lo mismo no pretendo obtener un plan tan estructurado, pero creo que si podríamos aplicar algunos criterios básicos del negocio a nuestras vidas, ¿no?
-        ¿Tenemos una meta? O sea, es súper potente la pregunta, ¿qué quieres lograr en tu vida? En el largo plazo, en el mediano, en el corto plazo. ¿lo has pensado?
-        Ok, si ya tenemos la meta clara. ¿Qué podemos hacer para alcanzarla? ¿Cuál es nuestra estrategia y los planes de acción?
Creo que es algo natural. Es decir si funciona para los negocios, para las grandes corporaciones, por qué no para nosotros; individuos con necesidades, con creencias y anhelos. ¿Qué pasa si nos aventuramos a llevar lo mejor de la estructura de nuestros días laborales a nuestras propias vidas? Quizás tengamos que agendar algunos comités para discutir los próximos proyectos familiares: los viajes, las celebraciones, los temas importantes. Tal vez necesitemos tener salidas de integración, con esos amigos con los que nos hemos distanciado, o con nuestros hermanos porque en verdad que nos vemos muy poco tiempo y no tenemos una buena conversación hace tiempo.
De todas maneras vamos a necesitar tener funciones para darle mejor forma a nuestro equipo.¿Quiénes forman tu equipo de trabajo? – ¿tu esposo e hijos, o tu mamá y hermanas?Teniendo esto claro podemos repartir las tareas y no pretender cubrir todo por uno mismo.
Pero lo cierto es que hoy, sin tanto plan ya hacemos cosas. Logramos resultados (imagínate lo que conseguiríamos si lo hiciéramos). ¿Sabemos qué tipo de estrategia estamos aplicando?Entonces, me imagino al maestro en marketing Philip Kotler sentado en un sofá, explicándonos como sus tan conocidas estrategias de mercadeo se aplican también a nuestras vidas, entonces comprenderíamos que aplicamos estrategias de penetración de mercados, si eres de los que busca la perfección en casi todos los campos, hacerlo todo bien para tener mayor reconocimiento de un grupo amplio de personas. Por lo mismo eres de esas personas que no saben decir NO, que es feliz estando en todos los comités escolares, en el consejo de vecinos y ser la mejor amiga/o en la oficina. O quizás la estrategia que utilizas sea más de nicho de mercado, porque eres más realista, te enfocas en un campo de acción más enfocado. Eres más realista. Sabes que no vas a tener estrellitas en la frente en todos los ámbitos. Te enfocas en ser la mejor en lo que para ti vale más la pena, y esto te sirve para distribuir mejor tus tiempos y recursos. O no, quizás aplicas harta estrategia de guerrilla, no te importa si le caes bien o no a todos. Tú quieres tus resultados y si esto significa declararle la guerra a quien se te cruce en el camino, va bien.
Insisto, debemos llevar los aprendizajes del mudo laboral a nuestras vidas personales, sin bloquear las puertas a la espontaneidad claro está, pero llevar un poco de estructura para asegurar el logro de los resultados que queremos y nos merecemos. En todo caso, no te equivoques; mi packaging puede hacerte pensar que tengo todo resuelto pero lo cierto es que NO es así. Soy la fulana que describí al inicio de la historia, y soy la planner/marketera esmeradita en la oficina… mmm…. Tengo tarea que hacer. ¿Quién viene conmigo?
melissaarbocco@hotmail.com

sábado, 2 de abril de 2016

Coyuntura actual de las Relaciones Comunitarias.

Conforme se vienen dando los sucesos recientes, tenemos un ambiente de inestabilidad económica y política dinámica, lo que trae consigo (necesaria y naturalmente), problemas sociales con las comunidades del entorno del desarrollo de la actividad productiva en proceso.
Ello conlleva, en particular, a generar desconfianza entre los miembros de la  comunidad para con la empresa, haciendo ver que esta no cumplirá con los compromisos previamente asumidos.
Consecuencia inmediata, las discusiones y acuerdos entre los representantes de la empresa, comunidad y stakeholders cada vez se harán más laboriosas y muy probable, se empiece a desconfiar de lo que esta pueda ofrecer.
Sin embargo, las relaciones entre empresa y comunidades del entorno, así como con sus stakeholders, tienen necesariamente que mantenerse vigentes y en buena disposición, pues de otro modo, surgirán conflictos y por ende mayores costos y gastos no previstos.
Cabe aquí la pregunta de rigor: qué hacer y cómo?
En primer lugar, no quedarse “inmóviles”, en estos tiempos de volatilidad económica y con un proceso electoral en ciernes, hay que persuadir, actuar y resolver con mayor celeridad, estar atentos y siempre presentes en la comunidad.

Por ejemplo: muchas veces olvidamos los recursos que cuenta el Estado para favorecer a las poblaciones vulnerables, pues aquí tenemos una primer herramienta a ser empleada, averigüemos acerca de estos ahorros y las características y condiciones (capacitaciones, dictado de cursos técnicos, fondos no retornables, entre otros), para acceder a estos, veamos las posibilidades reales que tenemos de disponer de ellos en favor de la comunidad. Asimismo, acerquemos a las ONG’s que previa verificación, podrán aportar en beneficio de las comunidades.
Esto dado que en la actualidad ninguna empresa del sector extractivo dispondrá abiertamente de fondos para ser incrementados a las comunidades, ya están al límite con sus costos operativos, por tanto el margen para ser elevado en comunidades, será mínimo y por ende, es muy probable que algunos proyectos que estaban previstos ejecutarse en la comunidad, no se lleven a cabo por esta limitante.
Como he mencionado, la actual coyuntura económica se mantendrá aún por unos buenos meses, aunque nadie es pitonisa para adivinar hasta cuando, si debemos estar en permanente y vivo contacto con las comunidades, que la comunidad vea y sienta la presencia de la empresa, que no los ha “abandonado y olvidado” pese al ajuste económico que se viene dando.
Otro punto muy importante e indispensable a tener presente, es el compromiso de toda la organización, desde los accionistas hasta el rango base de la empresa, todos deben comulgar una sola idea, la Responsabilidad Social, esta deber ser una sola, un solo mensaje como empresa, es decir, el compromiso de la empresa tiene que ser uno solo, toda la organización necesariamente deberá mantener una activa política de Responsabilidad Social para con las comunidades y stakeholders.
En este punto la prevención es vital, debemos como empresa anticipar cualquier posible o probable conflicto, estar monitoreando constantemente a las comunidades e incluso a los contratistas, proveedores, y cualquier stakeholders, pues de ellos también puede nacer un conflicto, con esto, refuerzo lo mencionado anteriormente: monitoreo de la zona; presencia constante y continua, retroalimentación de información.
Y llegado a este punto, toco uno gravitante: comunicación oportuna, decir en su debido y adecuado momento la verdad por más dura que esta sea; ser honestos y transparentes con la comunidad y stakeholders.
Muchas veces callamos lo malo, no informamos acerca del recorte presupuestal ni la realidad económica que se vive en la empresa, pensamos que al no decirlo, no pasará nada, pero como también lo hemos vivido, esto no es exacto, es peor callar, la verdad siempre saldrá a flote.
Aunque la noticia que debemos dar a la comunidad sea negativa, es mejor darla con oportunidad y anticipación, no esperar que la acción suceda, si anticipamos, esto nos permitirá poder argumentar y sostener con mayor fortaleza nuestro anuncio y estar debidamente preparados para enfrentar la crítica con mayor solidez que estando ya propiamente en medio de un conflicto, en donde la empresa estará tildada de mentirosa y cualquier argumento que esbocemos, será rechazado de plano.
Los rumores que se generan en la comunidad ante una inacción o dejadez de la empresa, son palpables a corto plazo, con toda seguridad estos afectarán la relación empresa – comunidad, se fragmentará la confianza y entraremos en una espiral de conflicto.
Resumiendo este artículo: es mejor anticipar y trabajar concienzudamente, hablar con oportunidad, transparencia y objetividad, involucrar a todas las partes, mantener permanente presencia, retroalimentarnos de la información y estar en constante y permanente monitoreo de la actualidad..

Jorge Adrianzén Prato.
Consultor Senior
Responsabilidad Social & Relaciones Comunitarias.

jueves, 11 de junio de 2015

5 TIPS PARA UNA NEGOCIACIÓN EFECTIVA

5 tips para una negociación más efectiva

Una negociación efectiva requiere tomar en cuenta varios intereses, emociones y forma de comunicar de ambas partes, y de uno mismo.

Escrita por Jorge Adrianzén Prato

La negociación es pan de cada día: constantemente estamos acordando cómo balancear nuestros intereses y los de otros. Estos tips pueden ayudar a una negociación más efectiva, sin importar la situación o la escala.

Elaborar estrategia de negociación.



Lo más ideal, es negociar con las personas más representativas. Asimismo, debemos tener muy presente que no debemos, bajo situación alguna, identificar a alguna persona con el problema e interés a negociar, pues ello nos distraerá y no actuaremos con objetividad. Al negociar debemos ser consecuentes y ceder a los preceptos, no a las presiones de la contraria, así como concentrarnos en los intereses de nuestra parte y no en las posiciones de la contraria. Para ello debemos gestar diversos escenarios y posibilidades, para de allí recién partir con nuestra estrategia de negociación.

La contraparte.


Parte fundamental y básica en toda negociación es conocer a fondo los argumentos y planteamientos de la contraria, tratar de considerar la situación como la pudiere estar sintiendo y viviendo nuestra contraparte: es normal que ellos piensen distinto a uno y mantengan un enfoque diametralmente opuesto al que nosotros tenemos. Por ello, insisto que es muy importante interiorizar el sentir de la otra parte. Esto es fundamental para ejecutar una negociación oportuna, tendremos menos confrontaciones e igualmente nos ayudará a nosotros a sostener y sustentar mejor nuestra propuesta.

Comunicación fluida y de ida y vuelta.


Otro aspecto en el que muchas veces no reparamos es que nos limitamos a querer deducir o interpretar (a nuestro propio entender) lo que la otra parte quiere o dice. Esto nos trae con toda seguridad más desavenencias y conflicto que solución, pues si damos nosotros nuestra propia lectura de los hechos y no la contrastamos directa y abiertamente con la contraria, mal podremos caminar en busca de una solución consensuada.

Por ello, lo mejor y más útil para el éxito de una negociación es hablar, ser explícito, solicitar explicación si es que no entendemos y comentar ello con la contraria. No demos por sentada una posición o dicho de la contraria si es que nos queda algo de duda, repito, no interpretemos o imaginemos que la contraria piensa igual que nosotros.


Cuando conversamos abiertamente, sin echar la culpa a la otra parte, sin tener prejuicios, sin identificar a la persona que tenemos enfrente como si ella misma fuese el problema, estoy convencido que sentirán fluir con mayor armonía la negociación. Nuestra contraria se sentirá parte activa y viva en la negociación, que se le da la importancia y lugar que esperan, el hacerles sentir que sus ideas y posición son escuchadas y conversadas, y no simplemente dejadas de lado y retiradas de la negociación, el solicitar a la contraria su opinión, su parecer, conversar sobre ello, los hará más amigables y se con toda seguridad, una negociación fluida.

Actitudes y consecuencias.



Muchas veces nos ha sucedido que tenemos ya formado un concepto de una persona sin siquiera haberla conocido o conversado con ella, simplemente tomamos una posición e idea de esta persona por lo que hemos escuchado o nos han comentado. En este caso, si vamos a sentarnos a negociar con este prejuicio, con toda seguridad que será una negociación confrontacional, llena de sentimientos en donde en todo momento identificamos al interlocutor contrario como si él mismo fuese el problema. Dejaremos de ser objetivos e imparciales en nuestra negociación y perderemos nuestra fortaleza para pasar a ser meramente una situación de enfrentamientos mutuos y culpas mutuas. Con seguridad la negociación no tendrá éxito y muy probablemente las conversaciones se terminarán infructuosamente.

Considero, en consecuencia, quitarnos ese sesgo y ser nosotros mismos lo que decidamos: no llevemos sentimientos y emociones a la mesa de negociación que podrían perjudicar cualquier intento de acercamiento. Démosle la oportunidad a la parte opositora a que exprese su opinión, a que se desahogue, que explique todo lo que siente, sus emociones y frustraciones. Esto es muy importante, pues servirá como una catarsis que nos llevará a tener una mejor conversación: escuchemos a la contraria, no la interrumpamos, permitamos que hable sin interrumpirla, escuchémosla con atención y reconozcamos lo que dice. Cuando termine, con seguridad que todo lo que esta persona tenía para decirnos dentro de sí, se sentirá mucho mejor, desahogada y todo el ánimo de enfrentamiento y confrontación habrá disminuido, lo que hará una negociación menos personalizada y emocional.

Interpretación, cumplimiento, logros y seguimiento.


Hay que tener presente que básicamente en la negociación se trata de comunicar a la otra parte lo que uno siente y que busca como resultado final. Parece muy fácil la comunicación entre personas, pero muchas veces es exactamente lo contrario, se nos hace muy difícil. Esto suele suceder en las negociaciones y debemos guardar bastante celo en que estos aspectos no se den, o al  menos reconocer y reaccionar a tiempo para evitar romper una negociación.


Hay que hablar en un lenguaje que seamos entendidos y que estemos seguros que lo que estamos diciendo es perfectamente comprendido por nuestra contraparte. Seguidamente, es importante observar a la contraria si lo que hemos dicho es entendido en la forma que queremos transmitirlo. Muchas veces nos sucede que decimos o expresamos una idea y realmente la contraparte la interpreta de manera total y diametralmente distinta a lo que queremos expresar: esta mala interpretación puede originar exacerbar los ánimos y llevar a confrontaciones mayores, no deseadas.

Finalmente, hay que estar atentos a cuando hablamos, verificar si estamos siendo escuchados con atención, si realmente se nos presta la atención debida a lo que estamos expresando. Para ello es conveniente pedir opinión a lo que hemos dicho para verificar si el mensaje llegó a la contraria. Igualmente debemos nosotros escuchar con atención y de tener alguna duda, preguntarla directamente y, en todo caso, repetir y asentir lo dicho por la contraria. Asimismo, centrar en un solo objetivo la conversación para que esta no se disperse y se haga ambigua.


Jorge Adrianzén Prato es consultor senior en responsabilidad social y relaciones comunitarias y profesor de Postgrado UPC. Coach en relaciones comunitarias.